EL ARTICULO DEL MES
Por Inma Marcos
Matrona y Miembro de "ALBA LACTANCIA MATERNA "
EL CORTE DEL CORDON UMBILICAL
El cordon umbilical debe colapsarse por si solo, y a veces tarda solo 3 minutos, y otras veces tarda 15 0 20. La pinza de cordon o ligadura se ha de colocar sobre el cordon ya colapsado. Hacerlo antes provoca daños irreversibles por anoxia cerebral en algunos bebés, sobre todo los que nacen con sufrimiento fetal agudo y necesitan más que ninguno que la placenta le siga pasando durante unos minutos sangre con oxígeno.
La placenta y el cordón sin clampar funcionan como un autentico resucitador
neonatal y son como un seguro que inventó la naturaleza para que el
bebé tenga aseguradas dos fuentes de oxigeno durante los primeros minutos
del nacimiento, para que en ningun caso sufra anoxia cerebral .
La rutina hospitalaria Yatrogénica ( yatrogenia quiere decir hacer daño
con la medicina para quien no conozca la palabra)hace que los bebés
sufran asfixia neonatal pinzando el cordon en muchas ocasiones incluso antes
de que el bebé respire por primera vez.
Y no solo eso, los deja anémicos por un o dos años de vida, puesto
que de un tercio a un 50 % del total de sangre del bebé queda en la
placenta y se tira a la basura, sin permitir que ocurra la necesaria transfusion
placenta-bebé.
La evidencia científica ha demostrado que la hiperbilirrubinemia
debido a pinzar demasiado tarde el cordón no existe, y si en cambio
se encuentran muchos casos de bebes con policitemia excesiva e hiperbilirrubinemia
debido al clampaje muy pronto del cordón, pues esto les causa a los
bebés hipovolemia y excesiva concentración de la sangre. Además,
si no se dejara a casi todos los bebés anémicos al nacer por
esta rutina no seria tan importante introducir alimentacion a los seis meses
cuando muchos niños no están preparados todavia, por el temor
de que les falte hierro.
En fin, si no lo creen lean a continuación lo que adjunto, es largo, pero vale la pena. Realmente es tan grave lo que se está haciendo que todas las mamis y papis deberiamos salir a la calle y hacer una manifestacion cortando las calles.
Gracias por leerlo.
Inma Marcos.
Matrona y asesora de lactancia materna de ALBA LACTANCIAMATERNA
Barcelona.
PARTO MEDICALIZADO
Cómo daña el pinzamiento del cordón
el cerebro de tu bebé
George M. Morley.
www.cordclamping.com
Texto completo en español:
http://www.obstare.com/web/obstare/revista/08/cordon.html
Este artículo describe un error importante en la práctica obstétrica
moderna: el pinzamiento prematuro y rutinario del cordón umbilical.
Algunos apartados requieren, para su comprensión, de conocimientos médicos,
y el lenguaje es muy técnico, pero en general, la jerga medica se evita
o se explica en términos que la mayoría de los padres expectantes
puedan entender. El error fue definido muy claramente hace más de 200
años: Otra cosa muy perjudicial para el niño es pinzar y cortar
el cordón del ombligo demasiado pronto, que se debe dejar siempre sin
tocar hasta que el niño no sólo haya respirado varias veces sino
hasta que su latido haya cesado por completo. De otra forma, el bebé es
mucho más débil de lo que debería de ser, puesto que en
la placenta se queda una cantidad de sangre restante que debía haber
entrado en su cuerpo. Erasmus Darwin (abuelo de Charles Darwin), Zoonimia (1801)
A pesar de repetidas publicaciones ilustrando los efectos del error y notificaciones
oficiales, la sociedad médica y su prensa coetánea de referencia
todavía no reconocen la posibilidad de ningún error. Para acelerar
la corrección de este error se intenta dar a conocer el tema y exponerlo
públicamente. La naturaleza de las lesiones causadas por esta práctica,
desgraciadamente, excluyen una curación; para los padres desafortunados
de un niño afectado, el conocimiento puede mitigar cualquier culpabilidad
que puedan tener y tranquilizarlos con respecto a los nacimientos futuros.
La obstetricia moderna no comprende las funciones normales del cordón
y de la placenta a partir del momento en el que el niño nace, y en la
mayoría de los hospitales el cordón umbilical se pinza y corta
inmediatamente tras el nacimiento (1, 2). En los nacimientos prematuros y cuando
el recién nacido está deprimido o en riesgo, el pinzamiento inmediato
del cordón se realiza rutinariamente para llevar rápidamente
al niño a la mesa de reanimación y para obtener las muestras
de la sangre del cordón para fines médico-legales (3, 4).
La sangre de la placenta, que debería estar dentro del bebé,
o se tira o se utiliza para proporcionar células madre u otros productos
comerciales. A los médicos se les enseña (y lo creen) que con
el pinzamiento del cordón tardío la transfusión placentaria
da al bebé demasiada sangre (hiper volemia); mientras tanto, las unidades
de cuidado intensivo neonatales (UCIN) están llenas de recién
nacidos débiles, firmemente pinzados, que exhiben muestras de grandes
pérdidas de sangre (5), palidez, hipovolemia (volumen bajo de sangre),
anemia (poca cantidad de sangre), hipotensión (tensión arterial
baja), hipotermia (baja temperatura), oliguria (poca producción de orina),
acidosis metabólica, hipoxia (bajo suministro de oxígeno) y dificultades
respiratorias (shock pulmonar) hasta el punto de que algunos necesitan transfusiones
de sangre y muchos más reciben expansores de sangre (2, 5). Llegados
a este punto es necesaria una explicación de los términos anemia,
policitemia, hipovolemia e hipervolemia.
La sangre es una mezcla de células rojas y un fluido llamado plasma.
Generalmente la sangre es mitad células, y mitad, plasma. Cuando la
sangre contiene demasiado pocas células, se utiliza el término
anemia; la sangre está diluida. Policitemia significa que hay demasiadas
células rojas; la sangre se encuentra concentrada. El término
volemia se refiere al volumen total de sangre hallada en el corazón
y en los vasos sanguíneos del niño; las venas son elásticas
y se llenan constantemente con la sangre bombeada por el corazón a través
de ellas, como si fueran un globo largo, circular. Demasiado volumen de sangre
(hipervolemia) hace trabajar demasiado el corazón y sobrellena el globo.
Demasiado poco volumen de sangre (hipovolemia) deja el globo y el corazón
en estado de colapso; da igual si la sangre está diluida o concentrada.
La anemia y la policitemia se refieren a la calidad de la sangre; hypo- e hiper-volemia
tratan sobre la cantidad de sangre. Un bebé anémico puede presentar
hipervolemia ó demasiado líquido, y un niño policitémico
puede presentar hipovolemia ó deshidratación. Un niño
normal que sufre una pérdida fuerte de sangre tendrá un recuento
de sangre normal y un volumen bajo de sangre (hipovolemia).
Durante la recuperación de una hemorragia, el volumen de sangre se restablece
con líquido (plasma), y el niño llega a ser anémico (sangre
diluida) porque lleva mucho más tiempo para recuperar las células
rojas perdidas. La anemia infantil temprana es una indicación seria
de que el niño sufrió previamente una pérdida significativa
de sangre. Antes de nacer, el cordón y la placenta respiran para el
bebé. Los seres humanos y el resto de los mamíferos han desarrollado
a lo largo de millones de años un mecanismo
muy seguro para cerrar los cordones umbilicales en el momento del parto sin
llegar a interrumpir la respiración asegurando la supervivencia Optima
de sus descendientes. Un accidente natural ocasional tal como un cordón
roto puede ocurrir raramente, pero es biológicamente imposible que ese
mecanismo dé a un niño demasiada o demasiada poca sangre de forma
rutinaria. Los mamíferas que siempre dan a sus descendientes la cantidad
equivocada de sangre para sobrevivir llegan a extinguirse en una sola generación.
El método de Erasmus Darwin sobre el pinzamiento tardío es seguro
porque la pinza se coloca sobre vasos sanguíneos que ya el bebé ha
cerrado de forma fisiológica (por constricción natural) después
de haber recibido la cantidad correcta de sangre; la pinza no hace ningún
daño porque no hace virtualmente nada. Cerrar el cordón de forma
segura en el parto implica cerrar el sistema placentario de protección
vital y arrancar los sistemas de protección vitales del bebé sin
interrupción significativa de la ayuda vital durante el proceso del
cambio. El suministro de oxígeno y la sangre para llevar el oxígeno
son elementos cruciales para el sustento de la vida. La sangre de color azul
contiene poco oxigeno; la sangre roja está saturada de oxígeno.
Las células del cerebro mueren rápidamente por falta de oxígeno;
no se regeneran, y una carencia de oxígeno que dura alrededor de seis
minutos causa daños cerebrales permanentes (6).
Funcionamiento normal del cordón y la placenta después del parto
(sin pinzamiento) Antes del parto, los pulmones están llenos de líquido
y hay muy poca sangre fluyendo a través de ellos; el niño recibe
el oxígeno de la madre a través de la placenta y del cordón.
Esta fuente placentaria de oxígeno continúa después del
nacimiento hasta que los pulmones empiezan a trabajar y suministrar oxígeno ó es
decir, cuando se llenan de aire y toda la sangre de la parte derecha del corazón
los está atravesando. Cuando el niño está gritando y tiene
un color rosado, los vasos sanguíneos se cierran solos. Durante este
intervalo entre el nacimiento y el bloqueo natural, tiene lugar una transfusión
de sangre desde la placenta para establecer el flujo de sangre a través
de los pulmones. De esta forma, el proceso natural protege el cerebro asegurando
una fuente continua de oxígeno a partir de dos fuentes hasta que la
segunda está funcionando correctamente. La transfusión de sangre
placentaria se da por la gravedad o por las contracciones delútero de
la madre, acción que empuja la sangre en el bebé (7). La transferencia
de la sangre en el niño a través de las venas del cordón
puede ocurrir después del cierre de las arterias (ya no hay pulsaciones
en el cordón). La transfusión está controlada por los
reflejos del niño (las venas del cordón se estrechan) y terminada
por ellos cuando el niño ha recibido suficiente sangre (cierre de las
venas del cordón). El cambio de la oxigenación placentaria a
la oxigenación pulmonar también implica el cambio de la circulación
fetal a la adulta ó del uso unilateral del corazón (flujo de
sangre del cuerpo solamente) al uso de los dos lados (bilateral) del corazón
(flujo de sangre a través de los pulmones, y luego a través del
cuerpo.) La ventilación de los pulmones y la transfusión placentaria
efectúan este cambio..este es el resumen muy básico de un proceso
muy complejo (8). Todo sucede generalmente a lo largo de unos pocos minutos
después del nacimiento, y cuando los latidos del cordón han cesado
y el niño está gritando y tiene un color rosado, el proceso está completo.
Pinzar el cordón durante el proceso del cambio interrumpe estos sistemas
de ayuda vital y puede causar lesiones graves.
Efectos y lesiones del pinzamiento inmediato del cordón (PIC) El Colegio
Americano de Obstetras y Ginecólogos (CAOG) y la Sociedad de Obstetras
y Ginecólogos de Canadá (SOGC) abogan por el pinzamiento del
cordón inmediatamente después del nacimiento (3, 4), antes de
que el niño haya respirado. Esto corta instantáneamente la fuente
placentaria de oxígeno, a la vez que el niño permanece asfixiado
hasta que los pulmones empiezan a funcionar. La sangre, que se hubiera trasladado
normalmente para establecer la circulación pulmonar del bebé (9),
se queda bloqueada en la placenta, y el niño desvía la sangre
del resto de los Órganos para llenar los vasos sanguíneos del
pulmón (1). Después del pinzamiento inmediato, el bebé llegado
a término tiene generalmente bastante sangre para establecer la función
pulmonar y prevenir daños cerebrales obvios, pero a menudo está pálido,
débil y lento en reacción. De vez en cuando, algún niño
gritará tan pronto su cabeza esté fuera, y las contracciones
uterinas que lo empujan fuera lograrán también hacer una cierta
transfusión placentaria antes de que le apliquen la pinza; sin embargo,
el pinzamiento del cordón antes de la primera respiración (9)
causa siempre un cierto grado de asfixia y pérdida de volumen sanguíneo:
1. Interrumpe totalmente la fuente placentaria de oxígeno para el cerebro
del bebé antes de que los pulmones comiencen a funcionar. 2. Detiene
la transfusión placentaria ó transferencia de un volumen grande
de sangre (hasta el 50% más del volumen total de la sangre) cuyo uso
es principalmente el de establecer la circulación a través de
los pulmones del bebé para arrancar su funcionamiento.
Parálisis cerebral Mientras que el PIC es un peligro para todos los
recién nacidos, en el caso de un niño que nace asfixiado y deprimido
como consecuencia de sufrimiento fetal por compresión del cordón
(por ejemplo, un cordón tenso alrededor del cuello) (10), el PIC puede
muy bien resultar fatal (9, 1). Un niño privado de sangre placentaria
oxigenada antes de nacer tiene una necesidad extrema de sangre oxigenada después
del nacimiento. El PIC en tales circunstancias (11) produce a menudo un bebé hipovolémico
y asfixiado incapaz de empezar a respirar adecuadamente para aliviar la asfixia;
el oxigeno de los pulmones nunca alcanzará el cerebro si el recién
nacido no tiene suficiente sangre para fluir desde los pulmones al cerebro
(12). El término médico para la condición que causa la
parálisis cerebral (PC) es encefalopatía hipóxica isquémica
(EHI). Hipoxia significa falta de oxígeno ó el niño no
tiene ninguna fuente placentaria de oxígeno; isquemia significa falta
de flujo sanguíneo ó la mitad de la sangre del bebé está en
la placenta, y encefalopatía significa daño cerebral. La EHI
se trata a
menudo con transfusión de sangre o expansores de sangre después
de que una gran parte de la propia sangre oxigenada del bebé se haya
desechado con la placenta. Además, losbebés con EHI desarrollan
generalmente anemia. La manera correcta obvia para reanimar a un bebé deprimido
es manteniendo el cordón y la placenta en funcionamiento mientras se
ventilan los pulmones (1, 9, 12). Si un bebé nace con un nudo en el
cordón, ¿qué se hace con el cordón, se afloja o
se aprieta? (11). Un recién nacido deprimido por falta de sangre y oxígeno
(10) recupera rápidamente un estado normal con una transfusión
grande de sangre placentaria oxigenada y es poco probable que desarrolle una
EHI (12). La restauración rápida de la oxigenación es
crucial en la prevención del daño cerebral en un bebé deprimido,
y ese bebé debe tener suficiente sangre para transportar oxígeno
al cerebro. Si el daño
cerebral hipóxico ocurrió antes del parto, la oxigenación
y la transfusión placentarias no lo curarán después del
nacimiento, pero la progresión del daño será prevenida.
La transfusión de sangre dada después de que el niño haya
desarrollado una EHI no restaurará las células cerebrales muertas.
Las transfusiones de sangre realizadas en la UCIN son generalmente ejemplos
de demasiado poco y demasiado tarde. El sufrimiento fetal -asfixia intraparto-
(13) debido a la compresión del cordón, tal como ocurre en un
prolapso de cordón durante el trabajo de parto (el cordón apoyado
entre la cabeza y el cérvix) puede tratarse rápidamente aliviando
la compresión -levantando la parte emergente (cabeza) o cambiando la
posición de la madre. El ritmo cardíaco fetal y el monitor vuelven
a normalizarse pronto, y en un parto que requiera una cesárea urgente,
posiblemente el bebé no muestre ningún signo de asfixia. El mismo
resultado se puede obtener en el momento del nacimiento en un bebé asfixiado
con un cordón apretado alrededor del cuello al reducir la presión
del cordón desenrrollándolo, permitiendo así que la circulación
placentaria reanime al niño (1). La práctica obstétrica
estándar actual es pinzar el cordón inmediatamente para obtener
un pH del cordón (3, 4), lo que maximiza la asfixia y la hipovolemia
y favorece una EHI. La sangre placentaria capaz de salvar la vida se desecha,
mientras zonas del cerebro de los bebés se están muriendo. Trastornos
de aprendizaje y deficiencia mental Generalmente los grados variados de parálisis
cerebral y parálisis espástica se hacen evidentes pronto después
del nacimiento, en los movimientos y los reflejos del niño, pero grados
menores de daños cerebrales hipóxico-isquémicos pueden
mantenerse ocultos durante años (6). La anemia con déficit de
hierro en bebés se asocia a trastornos de aprendizaje y problemas de
comportamiento hasta el punto de retraso mental cuando estos niños alcanzan
la escuela primaria (14); el grado de retraso mental aumenta cuando se trata
de niveles más graves de anemia infantil (15). Al nacer, ningún
neonato está anémico; la cantidad adecuada de hierro está suministrada
por la madre independientemente de su estado de hierro. Cualquier recién
nacido que recibe una transfusión placentaria completa en el nacimiento
tiene bastante hierro para prevenir la anemia durante el primer año
de vida (13). Es, por tanto, razonable concluir que la transfusión placentaria
completa prevendrá el retraso mental, los problemas de comportamiento
y los trastornos de aprendizaje que tienen lugar después de la anemia
infantil. Al recién nacido con el cordón pinzado en seguida le
puede faltar desde un tercio hasta la mitad de su volumen normal de sangre
y es muy propenso a desarrollar anemia infantil (13); y tal como se mostró previamente,
al nacer también tiene el riesgo de padecer daños cerebrales
hipóxico-isquémicos. Mientras que algunos estudios sobre el tratamiento
de la anemia en la infancia han demostrado ciertas mejoras del comportamiento,
la mayoría de los estudios no muestran ninguna mejora o prevención
de la disfunción cerebral después de la corrección de
la anemia (16), lo que hace difícil establecer una relación causa-efecto
entre la anemia y la disfunción cerebral. En la EHI y la PC (disfunción
cerebral grave), la anemia se desarrolla DESPUÉS de que el cerebro se
haya dañado. La hipovolemia y la hipoxia moderadas durante el nacimiento
producirán anemia infantil; pueden también causar daños
cerebrales de menor importancia y sin diagnosticar (6), que provocarán
más adelante defectos del comportamiento. La evidencia apunta seriamente
hacia una causa común para la anemia infantil y las disfunciones cerebrales
de conducta: el pinzamiento inmediato del cordón. Es decir, ambas, la
anemia y la disfunción cerebral, son efectos, no una causa y un efecto.
En una revisión de 1982 sobre el pinzamiento del cordón, Linderkamp
concluyó: el pinzamiento inmediato puede dar lugar a hipovolemia y anemia.
Una transfusión placentaria media parece ser más apropiada para
evitar el riesgo de hiperviscosidad y anemia, puesto que la deficiencia de
hierro más tarde en la infancia es probablemente menos peligrosa. Y
en una revisión similar en 1981, Peltonen indicó: cerrar la circulación
umbilical antes de que tuviera lugar la aireación de los pulmones es
una medida altamente no-fisiológica que, en consecuencia, se debería
evitar. Aunque el bebé normal sobrevive sin daño, bajo ciertas
condiciones desfavorables las consecuencias pueden ser fatales. Al cabo de
pocos años, empezaron a aparecer en la literatura especializada informes
sobre estos bebé ilesos, normales, anémicos, que resultaban ser
retrasados mentales en la escuela primaria. Mientras que Linderkamp nunca demostró que
la hiperviscosidad (hematocrito > 65%) presentara riesgo alguno para el
recién nacido, las afirmaciones de Peltonen se basaban en sus observaciones
de los tórax de recién nacidos a través de un fluoroscopio,
a través de las que describió el relleno incompleto de los ventrículos
cardíacos (disminución de tamaño del corazón) tras
el pinzamiento inmediato; su uso de la palabra fatal indica que, después
del pinzamiento inmediato, él atestiguó un fallo cardíaco
que no se recuperó. Su consejo categórico para evitar este procedimiento
(no menciona ninguna excepción) enfatiza que el niño normal tampoco
está libre de riesgo. No aconsejó repetir su experimento; el
CAOG y la SOGC (3, 4) sí lo recomiendan. Una parada cardíaca
o un rendimiento cardíaco inadecuado durante unos pocos minutos producirán
daños cerebrales permanentes. El pinzamiento inmediato del cordón
se identifica claramente como una causa de lesiones neurológicos (cerebrales)
neonatales que abarcan desde la muerte neonatal con parálisis cerebral
hasta retraso mental y desórdenes de
comportamiento. El pinzamiento inmediato del cordón ha llegado a ser
cada vez más común en la práctica obstétrica en
los últimos 20 años; hoy, losíndices de trastornos del
comportamiento (como el TDA -Trastorno por Déficit de Atención-
o el THDA -Trastorno de Déficit de Atención por
Hiperactividad-) y trastornos de desarrollo (como el Autismo o el Síndrome
de Asperger) siguen creciendo y son frecuentes en la escuela primaria.
Síndrome de dificultad respiratoria El bebé prematuro es mucho
más vulnerable a una lesión producida por el pinzamiento inmediato
del cordón que el niño robusto nacido a término. El cerebro
está en un estado temprano de desarrollo y los tejidos en crecimiento
activo se dañan más fácilmente por la falta de oxígeno
y sangre. El problema más común del bebé prematuro y una
causa principal de la muerte neonatal es el síndrome de dificultad respiratoria
(SDR), que está causado por la falta de volumen de sangre (hipovolemia)
(13, 9) debida al pinzamiento inmediato del cordón y poco flujo sanguíneo
a través de los pulmones. La exudación por supuración
(EPS) es el diagnóstico para el SDR; bajo el microscopio, la EPS del "shock
pulmonar" -SDR- en pacientes adultos y geriátricos aparece igual que
la EPS de los recién nacidos. Ö El pinzamiento inmediato del cordón
en los potros recién nacidos puede causar SDR y EPS, y lesiones pulmonares
similares se han producido en perritos y conejos recién nacidos al quitar
volumen de sangre después del parto (17). Ö Landau previno totalmente
el SDR y la EPS en recién nacidos seccionados suspendiendo la placenta
y el cordón como un I.V. para realizar una transfusión placentaria
completa (18). Ö Kinmond previno virtualmente el SDR en prematuros al
realizar una transfusión placentaria parcial; ninguno de estos bebés
necesitaron transfusiones de sangre en la UCIN (2). La respiración retractiva,
que se observa en las etapas iniciales del SDR, es un esfuerzo reflejo de llevar
la sangre dentro del tórax; en adultos con shock terminal hipovolémico,
se ven como jadeos de falta de aire. Los recién nacidos con volúmenes óptimos
de sangre a través de la transfusión placentaria no presentan
respiración retractiva. Durante años, ha existido una abundante
y abrumadora evidencia de que el SDR neonatal está causado por la interrupción
de la transfusión placentaria por culpa del pinzamiento del cordón.
Sin embargo, para la profesión médica la
causa del SDR neonatal sigue siendo un misterio. Permitiendo que cada recién
nacido tenga una transfusión placentaria normal, ni el SDR yatrogénico
ni la hipoxia ni los daños cerebrales suelen aparecer, de lo que se
deduce que estos trastornos deberían ser totalmente prevenibles. Madurez
pulmonar, surfactante y SDR Un bebé prematuro de 34 semanas no tiene
ningún surfactante en sus pulmones, que son, según los definen
los conceptos perinatales actuales, inmaduros. Sin embargo, en seguida grita
y se vuelve de un color rosado rojizo cuando presenta un volumen óptimo
de sangre -sin
utilizarse pinza del cordón. Los pulmones se comportan de la forma más
madura, lo que choca con la idea actual de la madurez de los pulmones. El surfactante
baja la tensión superficial del agua y aminora la tendencia de los alvéolos
(saquitos de aire) a colapsarse. El pulmón del recién nacido
está constituido por tejido eréctil (19), que expande y "levanta" los
alvéolos con el inicio del flujo sanguíneo pulmonar (20, 21).
La ventilación relaja las arterias pulmonares, y el flujo sanguíneo
pulmonar masivo dilata
el atrio izquierdo y cierra el foramen oval (cambia la circulación sanguínea
cardíaca unilateral a circulación sanguínea cardíaca
bilateral) -el bebé se vuelve rosado. La transfusión placentaria
mantiene el flujo sanguíneo y la aireación de los alvéolos.
La baja presión osmótica coloidal del plasmática (con
alta presión hidrostática capilar) puede provocar un edema pulmonar
inicial, pero la rápida hemoconcentración (pérdida de
fluido en los tejidos sistémicos) (22) corrige rápidamente esta
situación, y los pulmones "se secan" fisiológicamente. El surfactante
puede ayudar a prevenir el
atelectasis y puede, al bajar la tensión superficial, aminorar la fuerza
necesaria para inflar los pulmones en el momento del nacimiento (21). Sin embargo,
el surfactante es de poco valor si el niño no tiene volumen suficiente
de sangre para erigir los alvéolos. El surfactante no cura el SDR, y
su ausencia no causa el SDR. El funcionamiento normal de los pulmones prematuros
("madurez" pulmonar) depende mucho más de la transfusión placentaria
y de la presión osmótica coloidal plasmática que de la
presencia del surfactante. El funcionamiento pulmonar normal provee de la oxigenación
adecuada al cerebro en crecimiento del bebé prematuro. Tratamiento con
esteroides y SDR La administración de esteroides a la madre antes de
un parto prematuro reduce enormemente la incidencia y gravedad de las
complicaciones pulmonares (SDR) en el recién nacido prematuro, sin importar
cuándo se pinza el cordón. Sin embargo, el uso prolongado de
esteroides da lugar a un retraso del crecimiento (23, 24).
Una explicación racional de este fenómeno es que los esteroides estrechan los vasos sanguíneos placentarios, no hasta el punto de impedir la respiración, pero sí lo suficiente para impedir la nutrición y causar retraso de crecimiento a largo plazo. A corto plazo, la vasoconstricción placentaria hará que pase sangre hacia el bebé, dándole una transfusión placentaria antes de nacer. El volumen adicional de sangre, y posiblemente una cierta hemo-concentración explicarán la mejora del estado respiratorio. Por supuesto, si no se usa una pinza de cordón, sería mucho más eficaz y mucho menos costoso. Además, evitaría el retraso de crecimiento a largo plazo. Circulación fetal persistente Antes del parto, la circulación fetal rodea los pulmones con sangre oxigenada de la placenta. El SDR impide la oxigenación pulmonar del recién nacido, poniendo en riesgo las células cerebrales. La circulación fetal persistente (CFP) es con frecuencia un componente del SDR -poco flujo sanguíneo a través de los pulmones resulta en una baja presión en el atrio izquierdo, cosa que permite a la válvula del foramen oval quedarse abierta. La CFP presenta un alto porcentaje de mortalidad. La transfusión placentaria es un factor esencial al efectuarse el cambio de la circulación fetal a la circulación adulta en el parto (8), y la CFP también se asocia normalmente a los recién nacidos por cesárea (25) a los que por costumbre se les aplica la pinza en el cordón inmediatamente, recibiendo poco o nada de transfusión placentaria (1). Después del parto, una vez la placenta se ha expulsado, la CFP rodea los pulmones y transporta sangre no-oxigenada al cerebro. Exudación por supuración (EPS) La formación de la membrana hialina es diagnóstica del SDR e indica muerte gradual de tejido pulmonar. Si el recién nacido sobrevive, las cicatrices pulmonares indican un daño permanente. La EPS es, esencialmente, un infarto pulmonar lento (muerte por falta de flujo sanguíneo) debido a la baja perfusión y falta de nutrientes sanguíneos. El tejido pulmonar no muere por falta de oxígeno -hay oxígeno en los alvéolos, pero agota rápidamente los nutrientes deficientes (respiración aeróbica) y las células pulmonares mueren por privación. La supuración de la proteínas en los alvéolos a través de las células que mueren forma el material hialínico. En el SDR grave también tiene lugar el sangrado en los alvéolos -de la misma forma que ocurre en un adulto en el infarto pulmonar agudo, cuando los pacientes tosen y expectoran sangre rosada. La EPS indica una grave disfunción pulmonar y la consiguiente baja oxigenación cerebral del bebé. Hemorragia intraventricular (HIV) (Hemorragia cerebral) La HIV se asocia a menudo al SDR en los bebés prematuros (26). Tiene todas las características de un infarto hemorrágico de la matriz germinal (MG). La MG es un área metabólica muy activa del cerebro de los prematuros y es muy propensa a la necrosis hipóxico-isquémica (muerte) tal como la producida por el intenso espasmo vascular del shock hipovolémico. Después de la restauración del volumen sanguíneo ocurre la hemorragia en el tejido muerto y en el ventrículo. Más adelante, la absorción del tejido muerto agranda el ventrículo. Estos bebés prematuros tendrán defectos neurológicos permanentes. Nunca se han efectuado estudios que permitan a los prematuros cerrar sus propios cordones umbilicales y alcanzar volúmenes sanguíneos normales. Enterocolitis necrotizante (ECN) Ésta es una lesión intestinal común en bebés prematuros (y en algunos recién nacidos a término) con un componente isquémico, y presenta las características de un infarto intestinal -sangre en las heces y perforación intestinal. El espasmo vascular intenso del shock hipovolémico debido al pinzamiento inmediato es una explicación plausible para esta lesión. Normalmente la transfusión placentaria suministra al intestino del recién nacido flujo sanguíneo adicional para la preparación de la alimentación y la digestión.
El propósito de toda asistencia médica debe ser el mantenimiento
o la recuperación del estado y el funcionamiento normales (sanos). Por
lo tanto, la definición y el reconocimiento de la forma y del funcionamiento
normales son esenciales antes del comienzo de cualquier tratamiento. Un parto
normal,
sano (fisiológico) no requiere de intervención médica
alguna; requiere de la observación (la atención) para detectar
cualquier anomalía en vías de desarrollo. El parto natural incluye
lo normal y lo anormal. Un verdadero nudo en el cordón umbilical ocurre
de forma absolutamente natural, pero no es la forma rutinaria, normal del cordón;
si es un nudo flojo, no afecta a la función del cordón y no requiere
de tratamiento médico. Si el nudo es apretado, bloquea el suministro
de oxígeno al bebé, y en este caso se
requiere de tratamiento (recuperación al estado normal). La comadrona
o el médico que no entienden la forma y el funcionamiento normal del
cordón umbilical no están cualificados para el tratamiento o
el cuidado del mismo. Todos los primates (monos, simios y seres humanos) tienen
cerebros grandes que no pueden vivir y funcionar sin una fuente constante de
oxígeno. Otros tejidos pueden vivir durante un tiempo sin oxígeno
utilizando la respiración anaeróbica -una persona puede presentar
muerte cerebral después de ahogarse pero tener músculos, riñones
y otros órganos en estado normal. El cerebro del primate está en
el mayor de los riesgos durante el nacimiento, cuando su fuente primaria de
oxígeno (la placenta) está en un extremo de una línea
de suministro expuesta y vulnerable (el cordón umbilical). Para la supervivencia
de la especie, los primates deben tener un mecanismo virtualmente perfecto,
natural, que establezca rápidamente la fuente de oxígeno desde
los pulmones mientras la placenta esté todavía funcionando. Este
mecanismo debe entonces cerrar las venas del cordón para evitar que
el
recién nacido se muera desangrado después de separar el cordón.
Durante la transferencia de la oxigenación placentaria a la pulmonar
tienen lugar cambios complejos de tipo anatómico y fisiológico.
La mayoría de los obstetras, pediatras y especialmente sus coetáneos
académicos nunca han visto a un bebé cerrar su propio cordón;
desconocen totalmente la fisiología del proceso. El dogma y la desinformación
institucional han borrado los pensamientos y los métodos científicos,
y han cambiado un proceso sano, normal, en una enfermedad imaginaria. Así,
aconsejan curar la enfermedad imaginaria con un pinzamiento perjudicial del
cordón umbilical. Amputar una placenta en funcionamiento significa destruir
el órgano que tiene como fin mantener vivo y preparar al bebé para
la vida fuera del útero. No hay ninguna excusa o justificación
para el método recomendado por el CAOG/la SOGC de pinzar el cordón
inmediatamente para obtener muestras médico-legales de sangre (3, 4).
En caso de estar indicada, una aguja fina introducida en una arteria del cordón
latiendo proveerá la misma información sin destruir el sistema
de ayuda vital del bebé. Los médicos creen que la transfusión
placentaria causa hipervolemia, plétora, policitemia e hiperviscosidad.
Desconocen el hecho de que la policitemia (hematocrito > 65% - demasiadas
células rojas) ocurre también en muchos bebés normales,
sanos (22, 27).
Los médicos han hecho una lectura normal, de laboratorio,
de una enfermedad porque las células rojas aumentan la viscosidad de
la sangre. Nunca han definido cuál es la viscosidad normal, pero han
definido el síndrome de la hiperviscosidad (SHV) como un flujo sanguíneo
extremadamente bajo que
atraviesa los tejidos. El SHV está causado supuestamente por la sangre
pegajosa, tal como ocurre después de que el niño haya recibido
demasiada sangre. Sin embargo, el SHV nunca se ha detectado en un bebé con
pinzamiento tardío, sino que generalmente ocurre en recién nacidos
pinzados inmediatamente después del parto. El SHV es un síndrome
de vasoconstricción debido sobre todo al bajo volumen sanguíneo
y tiene muy poco que ver con la viscosidad de la sangre (1). Si, en ocasiones
muy raras, un niño recibe demasiada sangre después del cierre
natural del cordón, la afección se debe
diagnosticar correctamente y quitar el exceso de sangre, igual que en el
caso de una rotura espontánea del cordón durante el parto se debería
pinzar inmediatamente para prevenir pérdidas de sangre. El pinzamiento
del cordón es muy útil para parar la hemorragia por rotura de
cordón; los médicos la
utilizan en cada parto para evitar el sangrado. Generalmente este procedimiento
bloquea la transfusión placentaria, y se han hecho centenares de estudios
para determinar si pinzar el cordón antes de la transfusión es
más beneficioso que después de la transfusión; y centenares
de estudios más sobre el hecho de pinzar durante la transfusión
para conseguir la "cantidad adecuada" de sangre en el bebé. Sólo
la revisión de Linderkamp (13) tiene más de 200 referencias.
Los estudios de Gunther demuestran que durante la transfusión placentaria,
la sangre puede fluir dentro y fuera del niño hasta que se logra la
cantidad correcta de sangre después de que el niño empiece a
respirar (7). Si el pinzamiento del cordón se aplicara en el nivel máximo
de una contracción uterina que está empujando sangre con alta
presión en el niño (7) podría muy bien atrapar demasiada
cantidad de sangre en él, sangre que habría vuelto a la placenta
si la pinza no se hubiera utilizado. Pinzar entre las contracciones uterinas
puede dejar demasiado poca sangre en el bebé, haciendo imposible decidir
el momento adecuado de pinzar el cordón. Se entiende generalmente (malentiende)
que demasiada sangre causa ictericia y daña el cerebro. Más centenares
de estudios se han hecho sobre el pinzamiento inmediato para reanimar a los
bebés prematuros y para medir valores del pH del cordón en el
momento del parto en beneficio de los
factores de riesgo. Todos estos estudios sobre el pinzamiento del cordón
presentan defectos científicos; no tienen ninguna norma fisiológica
-ninguno de estos estudios incluyó un grupo de control fisiológico
de bebés nacidos sin utilizarse la pinza del cordón, bebés
normales que no tienen demasiado
poca sangre dentro de sus cuerpos. Sin una norma establecida, la pinza del
cordón y las lesiones que provoca están aceptadas como parte
de un parto normal. Casi todos los bebés prematuros desarrollan una
anemia que es normal, y más adelante, en la escuela, se descubre que
son retrasados mentales (15, 28). Todos han recibido la atención rutinaria
según las recomendaciones de la academia médica. La anemia y
el retraso mental son el resultado de una lesión normal en un parto
con pinza del cordón umbilical. Lo absurdo de la controversia sobre
el pinzamiento del cordón, "demasiada sangre", queda mejor ilustrada
a través de una analogía satírica:
* La intubación endo-traqueal (un tubo en la tráquea) es muy útil para ventilar a un recién nacido que está demasiado deprimido como para respirar. Por lo tanto, en cada nacimiento, se coloca un tubo en la tráquea a todos los bebés para ayudarles a respirar. Esto evita que la mayoría de los recién nacidos griten, aunque algunos griten antes de insertarles el tubo, pero entonces se evita un grito posterior. Entonces se hacen más estudios para descubrir si intubar antes de que el bebé llore es más beneficioso que la intubación efectuada después del llanto. Se entiende generalmente que demasiado llanto puede darle al niño demasiado oxígeno y puede dañar los ojos. Muchos más estudios se hacen sobre la intubación inmediata (para documentar el contenido de dióxido de carbono en la primera respiración para los factores de riesgo) y se comparan con millares de bebés, algunos intubados a los tres minutos y otros, a los cinco minutos del parto para descubrir qué es normal.
* Todos los bebés prematuros están intubados inmediatamente,
ya que esto les da un Apgar de 2 de respiración normal después
de un minuto incluso cuando no tienen latido de corazón. Se monitoriza
la ventilación de modo que ningún bebé tenga "demasiado
oxígeno." Los desgarros en las cuerdas vocales y los pneumo-tórax
se aceptan como parte de este tipo de parto "normal". Los médicos
están sorprendidos cuando se les dice que los bebés nacidos
en casa nunca tienen desgarros en las cuerdas vocales, pero todos están
aterrorizados si no usan la intubación incluso en unos pocos neonatos,
e
incluso piden la autorización de la madre para este procedimiento, ya
que la intubación inmediata es el Estándar del Cuidado establecido
por los dioses de la Academia para el uso de los abogados de juicio. La pinza
del cordón, igual que el tubo endotraqueal, no es una parte de la anatomía
humana. Es un
instrumento quirúrgico peligroso con indicaciones muy limitadas para
su uso. Una pinza colocada en el cordón latiendo de un recién
nacido que no puede respirar tiene el mismo efecto que una pinza colocada en
la garganta de un niño que está gritando -asfixia completa. El
cierre natural del cordón y la
transfusión placentaria son tan normales y sanos como es el grito al
nacer (1). La puntuación normal del test de Apgar a los cinco minutos
es 10 en un bebé de color rosado, activo, gritando, y muchos recién
nacidos pinzados inmediatamente no alcanzan esta puntuación; puntuaciones
bajas en el test de
Apgar efectuado a los 5 minutos se correlacionan con lesiones neurológicas
(29). Windle afirma: A menudo un niño con un leve defecto cerebral no
tiene una apariencia externa distinta a la de un niño normal. Su cociente
intelectual puede hallarse en de los límites considerados normales,
pero
nunca se sabe a qué nivel habría llegado si su cerebro no hubiera
sido dañado en el útero o durante el parto (6). Los trastornos
neurológicos y de memoria, los trastornos de conducta y las correspondientes
lesiones cerebrales que Windle demostró en monos, se produjeron al interrumpir
la oxigenación y la circulación placentarias en el momento del
nacimiento y por retrasar el inicio de la oxigenación pulmonar. No ocurrieron
en los monos recién nacidos que nacieron sin interferencias con el cordón
y la placenta. Trastornos neurológicos y de conducta sorprendentemente
similares ocurren en bebés humanos después de un período
de asfixia que tiene lugar entre el cese de la oxigenación placentaria
y la instauración de la oxigenación pulmonar. La causa principal
de estos trastornos en los bebés humanos es el pinzamiento temprano
del cordón umbilical, que bloquea la oxigenación y la transfusión
placentarias. El experimento de Windle en monos se repite todos los días
en los recién nacidos humanos. Los problemas de aprendizaje están
aumentando dramáticamente. Uno de cada seis niños está afectado
por autismo, agresividad, dislexia o trastornos de déficit de atención.
En Nueva York, los casos de los problemas de aprendizaje subieron un 55% entre
1983 y 1996, de 132.000 a 204.000. En California, en 1998, había 11.995
casos de autismo, más del 210% que en 1987 (30). Las lesiones a las
que se refería Erasmus Darwin hace más de 200 años han
sido demostradas convincentemente en número,
variedad, y gravedad por la práctica del pinzamiento inmediato del cordón
(3, 4). Esta práctica ha aumentado enormemente en los últimos
veinte años. No utilizando la pinza hasta después del cierre
fisiológico de las venas umbilicales se eliminarán la mayoría
de estas lesiones. Sin embargo, el
propósito de este artículo no es solamente evitar daños
en los recién nacidos, sino también asegurar una supervivencia óptima.
El niño tiene la capacidad y los recursos biológicos para llegar
a ser el más brillante y el mejor; el no-uso de la pinza del cordón
ayuda a asegurar ese potencial. ido en el mundo en que vivimos. George M. Morley
se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad de Edimburgo
(Escocia) en 1957, y realizó el rotatorio en Michigan (EE.UU.) en 1958,
completando su residencia en
Obstetricia y Ginecología en 1964. Desde entonces, ha sido miembro del
Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. En 1962 comenzó en
la práctica privada, donde durante algunos años estuvo asociado
con Dr. Tomás Carbonell, quien se licenció por la Universidad
de Barcelona en 1953, hasta la retirada de éste en 1974. Durante distintas
etapas ha ocupado el cargo de jefe de personal y de obstetricia y ginecología
en diferentes hospitales del sudeste de Michigan. Su interés por el
pinzamiento del cordón como práctica del incremento de daño
cerebral surgió cuando dirigía un comité de investigación
de calidad de servicio obstétrico para procesos judiciales sobre parálisis
cerebral. Está retirado desde 1999.
INMA MARCOS
MATRONA Y MIEMBRO DE ALBA LACTANCIA MATERNA
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