EL ARTICULO DEL MES
Por Esther Roldán
Miembro de la Asociación "El Parto es Nuestro"
MARZO 2004
AMAMANTAR ESTÁ "PERSEGUIDO"
Nota: Con este irónico título quiero decir que cuando una madre busca intimidad para amamantar en los primeros días, a menudo se encuentra perseguida por familiares, amigos y vecinos ansiosos de no perderse el momento, poniendo así infinitamente ansiosa a la madre e incluso al bebé, y dificultando que éste se prenda al pecho y dañando así el buen comienzo de la lactancia.
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A menudo veo a mi alrededor que el mamar un bebé de la leche de su madre es un acto cada vez más perseguido, cuando una madre decide amamantar se prepara alrededor y sin ella saberlo (incluso por los que más "teoricamente" quieren a su bebé) una serie de actos encaminados a que desista de su empeño de amamantar.
Primeramente quiero mencionar unas situaciones que hacen que se desencadenen éstas conductas:
Si una madre decide dar de mamar a su bebé, debería hacerlo en la intimidad más profunda y no me refiero a que estando fuera de casa o en algún lugar público no se dé de mamar al bebé, me refiero a las visitas de suegras y madres. De esas madres que, en su enorme empeño por conseguir ver éste "acto" desencadenan grandes males.
Cuando se está en éste acto tan maravilloso, a menudo los comentarios de las abuelas suelen hacer mucho daño. ¿Quien no ha oido frases como...?:
Todos éstos comentarios no hacen nada más que influenciar que en el futuro la madre de la criatura desista a favor del biberón, que desde luego no es lo mejor para su hijo. Me gustaría poner en evidencia algunas de éstas frases y muchas situaciones que tienen un sentido dañino: Cuando hacen nacer al bebé provocando el parto con diversas sustancias, están adelantando la fecha en la que el bebé mamaría, así pues al cuerpo de la madre le cuesta a menudo adelantar esa lactancia, pero tampoco se le da apoyo suficiente una vez creada ésta circunstancia, así pues vemos en innumerables ocasiones como los bebés son alimentados con sueros glucosados en los hospitales y clínicas materno infantiles, perjudicando notablemente el amamantamiento, primero porque el bebé se acomoda a la tetina de un biberón (mucho más sencilla de poner en su boca), segundo porque no hace el mismo esfuerzo para succionar y esas dos circunstancias van en detrimento de la lactancia materna.
Pero no solo éstas acciones son dañinas: a menudo las madres creen que el calostro no alimenta a su bebé, cuando no es cierto (les alimenta y contiene innumerables propiedades inmunológicas). Además nadie les informa, no saben que cuanto más succione el bebé más leche se obtendrá, que es un proceso paulatino y requiere paciencia. Pero también suelo oir que las mastitis se producen por dar de mamar, cuando en caso de mastitis es infinitamente mejor seguir dando de mamar, pero claro hay que informarse de por qué se forma y como solucionarla, en ocasiones es tan sencillo como que la postura no es la adecuada, o se subsana dando de mamar del lado donde aparece la dureza.
Con frecuencia nos vemos sometidas a presiones fuertes
por los demás
cuando creemos que el bebé "no se alimenta bien con nuestra leche",
y constatamos el peso que no tiene para llegar a unas tablas generales orientativas
(que son eso y nada más, y que encima están elaboradas con
niños de biberón, las de amamantados saldrán en Octubre
de 2005), pero no nos preguntamos por qué por ejemplo un pollo cebado
con piensos engorda más rapidamente que uno cuya alimentación
es hierba y poco más; si en el primer caso el enorme peso del pollo
se consigue en meses, en el otro caso tarda casi un año, pero todos
sabemos cuál está mejor: así que obtenemos la siguiente
deducción: el ganar peso rápidamente no es síntoma de
estar mejor, es simplemente síntoma de gordura aparente. Así pues
ofrezco mi relato a esas madres a las que les hacen dudar de lo que están
haciendo, les insto a que sean tenaces y que no se dejen influenciar por
nadie ni nada en su empeño (la mayoría de nuestras madres son
de la "época del biberón", y desgraciadamente no
tienen conocimientos de lactancia), porque una madre ofrece lo mejor para
su hijo y eso lo tiene ella y nadie más, aunque la química
haga maravillas, nunca alcanzará a la madre naturaleza.
ESTHER ROLDAN
ASOCIACION "EL PARTO ES NUESTRO"
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