EL ARTICULO DEL MES

Por Sara Carmona

Miembro del foro de www.CrianzaNatural.com

 

¡¡QUIERO SER OSA PANDA!!

El domingo salió publicada en El País la siguiente noticia:

Nace un oso panda gigante en el zoológico de Washington

Un panda gigante de tamaño minúsculo [por cierto, ¡bonito oxímoron!] nació ayer en el zoológico de Washington, aunque todavía se desconoce el sexo de la cría porque los cuidadores no han querido perturbar a la madre , Mei Xiang . La portavoz del centro, Peper Long, explicó que las primeras horas son críticas para la supervivencia de las crías de esta especie, que pesan apenas un centenar de gramos.

¿No es sorprendente? ¿Os imagináis este diálogo en un hospital?:

- ¿Qué peso pongo en la ficha del niño?

- No, si aún no lo hemos pesado, no hemos querido perturbar a la madre.

Completamente inconcebible.

Pero el artículo continuaba:

"La cría está activa y hace ruidos y Mei  está mostrando señales de ser una madre estupenda", informó el zoológico en un comunicado. Los cuidadores han indicado que sólo intervendrán si observan algún problema o la madre no hace caso a su hijo .

Qué falta de responsabilidad: deberían quitarle a la cría inmediatamente, medirla, pesarla y, por supuesto, ver de qué sexo es, lo cual es vital en los primeros quince minutos de vida; darle una leche que haya sido cuidadosamente calibrada para proporcionarle todos los nutrientes que necesita y ponerla en una cámara a la temperatura y humedad correctas, con una iluminación adecuada y completamente aislada de su entorno para prevenir cualquier infección...

¿Por qué esto suena tan absurdo con una osa panda y tan sensato con una mujer?

¡Se presupone que las osas pandas gigantes son capaces de sacar adelante a sus crías pero las mujeres no!

Que en realidad eso es lo que subyace tras el parto instrumentalizado: que las mujeres somos tontas, y nos hemos olvidado de cómo criar a nuestros "cachorros", y necesitamos que vengan los hombres con sus leyes, normas, medidas y restricciones a enseñarnos cómo hay que hacerlo.

En mi próxima vida quiero ser osa panda gigante y parir en el zoo de Washington, para que me respeten a mí, respeten a mi cría y me atiendan en caso de que exista algún problema.

¡Igualdad de derechos entre osas pandas y mujeres ya!

Sara Carmona. Madre de Amelia