TOXOPLASMOSIS Y LACTANCIA
La toxoplasmosis es una de las infecciones más frecuentes, en algunas
zonas lo ha pasado más del 80% de la población. Durante el
embarazo o en inmunodeprimidos (como el SIDA) puede dar lugar a una infección
muy grave; pero en el niño o adulto sanos normalmente es una enfermedad
leve que pasa desapercibida. Los síntomas son inespecíficos,
y normalmente no se diagnostica. Yo al menos jamás en mi vida he diagnosticado
una toxoplasmosis, y sin embargo es seguro que han pasado docenas o cientos
por
delante de mis ojos. Les habré dicho "parece un virus" o "parece la
gripe" y me habré quedado tan ancho.
La toxoplasmosis no se transmite de persona a persona (salvo en el embarazo).
Se adquiere por la carne o por los excrementos de animales, sobre todo gatos.
En una casa en que haya gato, a la antigua usanza (es decir, un gato que sale
solo y come lo que pilla) es casi seguro que todos pasarán la toxoplasmosis
más pronto que tarde.
No he encontrado nada sobre transmisión por la lactancia; el bicho se
ha encontrado en la leche de algunos animales, pero en todo caso no tiene importancia.
Es muy difícil que una madre lactante que tenga la toxoplasmosis llegue
a enterarse de que la tiene. Y en tal caso, lo mejor es hacer cómo si
no se hubiera enterado, pues seguro que en este mismo momento varios miles
de madres con toxoplasmosis están dando el pecho tan tranquilas sin
saberlo.
Carlos González
Pediatra y autor de varios libros.